martes, 28 de febrero de 2012

El Tribunal boludo


Quienes nos dedicamos a estos menesteres sabemos que en casi todos los procedimientos judiciales se comenten errores; unas veces grandes, otras pequeños, pero errores al fin y al cabo. Por eso, aunque jueces y tribunales deben poner especial cuidado en todos ellos, cuando se trata de causas especiales –objetiva y/o subjetivamente- hay que ser aún mucho más extremo en el análisis de los hechos, las argumentaciones y en la adopción de las decisiones finales o fallos, puesto que serán examinados todos sus aspectos con mayor rigor. No pueden decirse barbaridades, o el tribunal quedará retratado para la posteridad.

            Esto viene a cuento de la Sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo (español) de 27 de Febrero de 2012 que absuelve al Juez Garzón del delito de prevaricación del que venía siendo acusado. Tal sentencia, y sus votos particulares, contienen algunas afirmaciones bárbaras, no por extranjeras (acepción griega) sino por temerarias y groseras (otro de los significados que refleja el DRAE).

            A todos ha llamado la atención que en España sus tribunales fueran competentes para enjuiciar conductas contra los derechos humanos cometidas en el extranjero (caso “Scilingo”, por ejemplo: STS de 1 de Octubre de 2007) y, sin embargo, careciera de la potestad para hacer lo propio cuando de asuntos internos se trataba (en particular todo lo atinente al franquismo) con argumentos como la  prescripción de los delitos y la aplicación de la Ley de Amnistía de 1.977. La legitimidad de ésta la asienta en que "No puede olvidarse que la idea que presidió la “transición” fue el abandono pacífico del franquismo para acoger un Estado Social y Democrático de Derecho, tal como se estableció en la primera línea del primer apartado del primer artículo de nuestra Constitución de 1978 (art. 1.1 CE), aprobada muy poco tiempo después de la indicada Ley de Amnistía. En consecuencia en ningún caso fue una ley aprobada por los vencedores, detentadores del poder, para encubrir sus propios crímenes(apdo. 2 del F.J. 3º, pág. 20). 

Con esa aseveración el Tribunal Supremo está aludiendo a lo que creía eran otras leyes que sí que -creía- fueron aprobadas por tales "detentadores del poder"; es decir, sin duda a no otras que  a las llamadas la Ley de Punto Final y la Ley de Obediencia Debida, ambas de Argentina. El problema es que, por poca historia que se sepa, ninguna de las dos fue aprobada, como aseveraba el Supremo, por tales “…vencedores, detentadores del poder, para encubrir sus propios crímenes”, sino por el Congreso de aquel país. La primera el 24 de Diciembre de 1.986 y la segunda el 4 de Junio de 1.987, en ambos casos en tiempos de Raúl Alfonsín, que no era ningún general de la dictadura –como Viola, Videla o Massera- sino un presidente constitucional por el partido Unión Cívica Radical. Y pese a que, según la Historia, políticamente se equivocó con tales medidas (las dos leyes fueron derogadas en 2003) se le reconoce el acierto de que, justo un año antes de aprobar la primera (1985), se promovió el “Juicio a las Juntas” que finalizó con la sentencia de 9 de Diciembre (condenatoria para los citados y otros); juicio del que todos recordaremos el alegato final del Fiscal Julio César Strassera que, como resumen de toda la causa, acabó diciéndole a los jueces: “Nunca Más”.

Así pues, con ese lapsus en su sentencia nuestro Tribunal Supremo se haría acreedor para un jurista argentino del nomen de Tribunal boludo, pues, al igual que nuestra Ley de Amnistía, la Ley de Punto Final (1986) y la Ley de Obediencia Debida (1987) se promulgaron ya en periodo democrático, pero poco tiempo después de iniciado éste y en las mismas circunstancias; es decir, aún bajo la amenaza de golpe militar. En Argentina en esta época (1985-1990) aparecieron los "carapintadas", que protagonizaron diversas asonadas; nosotros tuvimos nuestro "23-F" poco antes, en 1981... Mayor paralelismo, imposible. En este contexto, pues, hablar de exención de responsabilidad procurado por la Ley de Amnistía de 1.977 es, sencillamente, un disparate.





martes, 30 de agosto de 2011

Los tipos de deuda y los tipos de la deuda...

(Viñeta de Juan Carlos Contreras)


Ya que se va a limitar en la Constitución el tope de gasto, o sea, la deuda pública máxima que se puede emitir y suscribir, conviene que sepamos cuál es el punto de partida real, porque para muchos las cuentas del estado y demás administraciones públicas son tan malas en nuestro país, que hace falta limitar la deuda en su crecimiento a toda costa.

La limitación, considerada de una forma aislada, podría ser correcta. Excesos como los de los aeropuertos de Ciudad Real y Castellón, o algunas líneas de AVE de Castilla-La Mancha absolutamente deficitarias, nos los podríamos haber ahorrado. El problema es que, si la comparamos con la deuda privada, actualmente ésta es el triple de aquélla, mientras que en 1995 estaba casi igualada, según el gráfico de la parte inferior. Y mientras respecto de la pública se va a limitar su crecimiento, en cuanto a la privada, la de empresas y hogares, no se va a hacer absolutamente nada., supuestamente porque no hace falta. Por tanto, el impacto que va a tener la medida es mínimo, según avisan ya algunos expertos.

Empresas y hogares se acostumbraron a los créditos baratos. Nada de aquellos préstamos hipotecarios a 15 años (sí, 15 años) que devolvieron religiosamente nuestros padres pagando un interés del 15-16%, no. En los últimos años de la década de los '90 y todo el dos mil, los intereses bancarios disminuyeron hasta en un cuatrocientos por cien. El dinero se daba prácticamente gratis, se devolvía casi sin intereses. Y todo el mundo se acostumbró a gastar el dinero que no tenía. ¿Que apetecía cambiar de coche? Ningún problema: se iba al banco y se pedía el 100% de su importe, más el del seguro a todo riesgo, y ya estaba.

Si comparamos la zona azul y la zona roja del gráfico  de la parte inferior se verá el profundo desfase entre los dos tipos de deuda, sí. Lo que no se ve, pero existe también, es un sistema de vasos comunicantes entre las dos. Porque la deuda privada puede transformarse en pública, a poco que los impagos y la morosidad aumenten ostensiblemente y pongan en el disparadero al banco o caja de ahorros de turno, que inmediatamente pedirían ayuda al Estado, pasando de este modo a convertirse la deuda privada en pública.

Por eso, si se quiere poner un límite a la deuda, tendrá que ser a las dos modalidades, no a una sí (la pública) y a otra no (la privada). Y como los bancos han demostrado su incapacidad para seleccionar bien a los pagadores de sus deudas, por el afán que hubo de prestarle a todo el mundo para no perder cuota de mercado, viendo que la deuda privada se puede convertir en pública, debería haber un control, público también, en la concesión de préstamos y créditos privados, para que esto no se vuelva a repetir. Se dirá que bastante mal está ya el crédito como para ponerle controles públicos, pero si el crédito a hogares y empresas está mal, ha sido porque banqueros y bancarios no han actuado bien; han dado préstamos sin ton ni son, quejándose ahora del aumento de la morosidad... Lógicamente. ¿Qué si no iba a haber?

Además, deberá haber otro control, asimismo público, de retribuciones y emolumentos de los responsables de bancos y cajas. Pero control real... Y todo eso, a la Constitución también. O por lo menos a la Ley Orgánica que desarrollará este engendro hecho de prisa y corriendo, después de decírsenos durante décadadas que las reformas de la Constitución estaban vedadas. No lo estaban para esto...


Que pongan otra urna el 20-N y decidamos lo que queremos.


miércoles, 24 de agosto de 2011

La carta de Botín no llega...

No sin sorpresa hemos leído que en las últimas semanas hay megaricos extranjeros con dos dedos de frente y un sentido solidario que ya quisieran algunos mileuristas de aquí. Warren Buffet, el tercer hombre más rico de Estados Unidos, instó a Obama a subir los impuestos a los que, como él, tienen grandes fortunas, con el objetivo de paliar el importante déficit público y que no desmejoren los servicios sociales del país. Todo lo contrario de lo que dice el Tea Party. Los esperancistas no han dicho ni mú.

Ahora han sido sus colegas franceses los que no quieren ser menos, y en una carta abierta, han solicitado el mismo trato fiscal que Buffet en Estados Unidos.

Algunos estamos muy pendientes de cuándo va a llegar a los medios de comunicación españoles la misma carta de Botín y adláteres (Francisco González, Florentino Pérez, Amancio Ortega...). Yo creo que Botín está redactándola. En estos días lo hemos visto con su imperdible corbata roja --su secreto es lo que ahorra en corbatas...-- asistiendo a actos de la JMJ junto a uno de sus imitadores, pero con corbata verde: Rodrigo Rato. Pienso que Rato está puliendo el estilo tosco de Botín, introduciendo matices de financiero fino  con pasado político; pero que a lo sumo, la carta va a llegar no más tarde de 48 horas. Aunque lo mismo piensan que con su contribución a la JMJ ellos ya han cumplido de largo con sufragar esa demasía que reclaman entregar sus colegas norteamericanos y franceses... No en balde, un caballero español se distingue por su preocupación por lo espiritual, desde la época de los hidalgos...



sábado, 13 de agosto de 2011

Los recortes y la geografía

Una manifestación más de los recortes económicos que se viven en el mundo actual, quizá la más novedosa, es la que se va a poner en marcha en Italia en las próximas semanas. Para reducir gasto en cargos políticos, y no sabemos si también empleados públicos, se van a suprimir no pocos municipios y provincias. En concreto desaparecerán las provincias menos pobladas (las que no llegan a 300.000 habitantes) y las de menor extensión (las que no alcanzan 3000 kms cuadrados); también todos los municipios de menos de 1.000 habitantes.

Si se aplicaran esos criterios a España, desaparecerían Guipuzcoa (1980 Km2), Vizcaya (2217) y Álava (2963), que supongo se refundirían. Pero por población desaparecerían nada menos que 11 provincias que no llegan a ese límite: Guadalajara y Cuenca en Castilla La Mancha; Huesca y Teruel en Aragón; Zamora, Soria, Segovia, Palencia y Ávila en Castilla-León, y por último las minúsculas Ceuta y Melilla.

En cuanto a pueblos pequeños que desaparecerían, sólo en Castilla-León hay 1976 por debajo de 1.000 habitantes, superando el total de pueblos que no alcanza ese límite, los cuatro mil municipios.

Algunos medios ya se han apresurado a decir que estas medidas tendrán que aplicarse también en España. Yo no quiero ni imaginarme lo que ocurriría aquí si se hiciera algo similar... Los que vivieran en Vitoria tendrían que acudir a Bilbao a gestionar algo en el Ayuntamiento. ¿Quién sería el nuevo alcalde de "Guadacuenca"? Castilla-León se convertiría en un páramo aun mayor de lo que ya es, porque el pequeño poder político que es el municipio, al menos tiende a aúnar en cierta medida a la población en torno al pueblo.

...Y mientras, los especuladores a sus anchas.

jueves, 11 de agosto de 2011

Mis películas...

Éstas son las películas que más me han gustado, las que más veces he visto. No todas ellas están reconocidas por la crítica como grandes películas. Listas de ese tipo hay muchas. Ésta tiene de particular que es la mía. Sólo eso.


  1. Casablanca (M. Curtiz)
  2. Historias de Filadelfia (G. Cukor).
  3. Murieron con las botas puestas (R. Walsh)
  4. La fiera de mi niña (H. Hawks).
  5. Fort Apache (J. Ford).
  6. La costilla de Adán (G. Cukor).
  7. Lo que el viento se llevó (V. Fleming)
  8. Psicosis (A. Hitchcock)
  9. El tercer hombre (C. Reed)
  10. Los sobornados (F. Lang).
  11. Duelo de Titanes (J. Sturges).
  12. Río Bravo  (H. Hawks)
  13. Capitanes intrépidos (V. Fleming)
  14. El hombre tranquilo (J. Ford)
  15. Desayuno con diamantes (B. Edwards)
  16. El halcón maltés (J. Huston).
  17. Con la muerte en los talones (A. Hitchcock)
  18. Doce hombres sin piedad (S. Lumet).
  19. Las uvas de la ira (J. Ford).
  20. El Padrino -1, 2 y 3- (F. F. Coppola) 
  21. Ciudadano Kane (O. Wells)
  22. Los puentes de Madison (C. Eastwood)
  23. Lo que queda del día (J. Ivory)
  24. El puente sobre el río Kwai (D. Lean)
  25. Hatari (H. Hawks)
  26. Manhattan (W. Allen)
  27. Dos cabalgan juntos (J. Ford).
  28. El sueño eterno (H. Hawks)
  29. La calumnia (W. Wyller).
  30. Sólo ante el peligro (F. Zinnemann)
  31. Tiempos modernos (C. Chaplin).
  32. Extraños en un tren (A. Hitchcock).
  33. La loba (W. Wyller)
  34. Sin perdón (C. Eastwood)
  35. El juicio de Nuremberg (S. Kramer)
  36. La rosa púrpura del Cairo (W. Allen).
  37. La vida de Bryan (T. Jones)
  38. Historia de una monja (F. Zinnemann)
  39. La carta (W. Wyller)
  40. Medianoche en París (W. Allen).
  41. Dersu Uzala (A. Kurosawa)
  42. Solas (B. Zambrano).
  43. Ram (A. Kurosawa).
  44. Million dollar baby (C. Eastwood)
  45. Blade Runner (R. Scott).
  46. Memorias de África (S. Pollack)
  47. La decisión de Sophie (A. J. Pakula)
  48. El tesoro de Sierra Madre (J. Huston)
  49. Vértigo (A. Hitchcock) 
  50. Bird (C. Eastwood)
  51. El Verdugo (L. G. Berlanga)
  52. Mystic River (C. Eastwood)
  53. Arrebato (I. Zulueta)
  54. El silencio de los corderos (J. Demme) 
  55. O'brother (J. y E. Cohen)
  56. La torre de Suso (T. Fernández)
  57. Centauros del Desierto (J. Ford) 
  58. En el nombre del padre (J. Sheridan)
  59. El expreso de medianoche (A. Parker)
  60. Mogambo (J. Ford)
  61. Metrópoli (F. Lang)
  62. Mujeres al borde de un ataque de nervios (P. Almodóvar)
  63. Sabrina (B. Wilder)
  64. La gata sobre el tejado de cinc caliente (R. Brooks)
  65. Horizontes de grandeza (W. Wyller)
  66. La diligencia (J. Ford)
  67. Alien (R. Scott)
  68. Río Grande (J. Ford)
  69. La noche americana (F. Truffaut) 
  70. El último mohicano (M. Mann)
  71. Empieza el espectáculo (B. Fosse)
  72. Chinatown (R. Polanski)
  73. Tapas (J. Corbacho)
  74. Espartaco (S. Kubrick)
  75. Tener y no tener (H. Hawks)
  76. En el calor de la noche (N. Jewinson) 
  77. Billy Elliot (S. Daldry)
  78. Adivina quién viene a cenar esta noche (S. Kramer)
  79. Rebelión en las aulas (J. Clavell)
  80. La cruz de hierro (S. Peckinpah)
  81. Mulholland Falls (L. Tamahori)
  82. Grupo salvaje (S. Peckinpah)
  83. El color del dinero (M. Scorsesse)
  84. Excalibur (J. Boorman)
  85. Gladiator (R. Scott)

sábado, 21 de mayo de 2011

Mi papeleta para el 22-M




Como los partidos y candidatos que hay para poder elegir  no me gustan, he decidido confeccionar mi propia papeleta. Contiene los siguientes candidatos y sus méritos:

1.- ROBIN HOOD, porque sabía cómo tratar a los ricos.

2.- TERMINATOR 2, porque sabía cómo tratar a los poderosos.

3.- EL DIONI, porque sabía cómo tratar a los banqueros, y porque cuando robó tuvo la decencia de marcharse del país, no como nuestros políticos.


4.- EL CAPITÁN TRUENO, porque no le tenía miedo a Angela Merkel ni a los mercados.

5.- ROMPETECHOS, porque veía mucho mejor que los políticos españoles la realidad social de nuestro país.

6.- IDEFIX, porque era un perro, pero no un vago como la mayor parte de nuestros políticos.

7.- CARMEN LA CIGARRERA, porque nunca fue una "biempagá" ni tenía ojos de hielo, y porque jamás se habría metido en la cama con Botín.

8.- MAFALDA, porque siempre quiso convertir la utopía en realidad.

9.- CAILLOU, porque no sabe odiar, ni por tanto ha participado ni podría participar en ciertas tertulias de TDT y de radio.

10.- MORTADELO, porque cuando se disfrazaba se pagaba sus trajes. 

11.- PINOCHO, porque al menos cuando mentía le crecía la nariz y todo el mundo se daba cuenta al instante...

12.- BOB ESPONJA, porque valoraba más la amistad y el trabajo que el dinero.


* A ver quién tiene una papeleta mejor...

martes, 17 de mayo de 2011

Me caen mal...

Admito que lo de Strauss-Khan no me ha disgustado ni lo más mínimo. Que un jerifalte del mundo financiero, el gran califa del FMI, que se dedicaba a atosigar estados después de que ellos hicieran la vista gorda durante la génesis de la crisis financiera, y que vivía como un marajá, pase del lujo de los VIP y de las habitaciones de 3.000 $ la noche, a comer el rancho carcelario y a probar el jergón de reglamento, no lo puedo evitar: me gusta. No rezo, pero si lo hiciera, lo haría para que cogieran a Botín en un renuncio parecido, para que le ocurriera otro tanto a su colega Francisco González (el del fondo de pensiones de 79'7 millones de euros para cuando se jubile...)  o para que Rouco Varela terminase procesado por acercarse "demasiado" a los niños. Lo reconozco: me caen así de mal, y creo a los susodichos capaces de verse en enredos como los comentados.

Igual de mal me caen los gobernantes que les han hecho la ola, a unos y a otros, dándoles un dinero (público) que no merecen; gobernantes que luego se quejan de que la gente esté indignada y de que surjan movimientos como el de "Democracia real ya". Movimientos que de haberse organizado antes, incluso habrían podido conseguir presentarse a las elecciones próximas, si bien lo más probable es que terminen absorbidos por alguna formación política, o diluídos en la nada con el paso del tiempo por falta de cohesión interna. Pero ojalá que me equivoque...