martes, 17 de mayo de 2011

Me caen mal...

Admito que lo de Strauss-Khan no me ha disgustado ni lo más mínimo. Que un jerifalte del mundo financiero, el gran califa del FMI, que se dedicaba a atosigar estados después de que ellos hicieran la vista gorda durante la génesis de la crisis financiera, y que vivía como un marajá, pase del lujo de los VIP y de las habitaciones de 3.000 $ la noche, a comer el rancho carcelario y a probar el jergón de reglamento, no lo puedo evitar: me gusta. No rezo, pero si lo hiciera, lo haría para que cogieran a Botín en un renuncio parecido, para que le ocurriera otro tanto a su colega Francisco González (el del fondo de pensiones de 79'7 millones de euros para cuando se jubile...)  o para que Rouco Varela terminase procesado por acercarse "demasiado" a los niños. Lo reconozco: me caen así de mal, y creo a los susodichos capaces de verse en enredos como los comentados.

Igual de mal me caen los gobernantes que les han hecho la ola, a unos y a otros, dándoles un dinero (público) que no merecen; gobernantes que luego se quejan de que la gente esté indignada y de que surjan movimientos como el de "Democracia real ya". Movimientos que de haberse organizado antes, incluso habrían podido conseguir presentarse a las elecciones próximas, si bien lo más probable es que terminen absorbidos por alguna formación política, o diluídos en la nada con el paso del tiempo por falta de cohesión interna. Pero ojalá que me equivoque...

1 comentario:

  1. Somos dos a los que esta gente nos caen mal, suscribo cada una de tus palabras
    un abrazo

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