Muy bueno el reportaje de Juan Esteban Poveda (o JEP) sobre la familia de Pozo Alcón más mediática del mundo mundial. O sea, la formada por Mª del Saliente, José Domingo, y su hijo. Sí, el chico aquél que le lanzó la zapatilla a su madre porque le dijo que hiciera los deberes, perdiendo ésta los nervios, dándole un tortazo al niño que terminó en los tribunales por culpa del profesor, del centro de salud y por un no mal, sino muy mal, sentido hiper-protector de los menores que vive instalado entre nosotros desde hace algunos años. ¿Se acuerdan ya?
Se veía venir: las cosas en esta familia van de mal en peor a raíz de la Sentencia famosa, aquélla que todo el mundo leyó y con la que nadie estaba de acuerdo, salvo con la petición de indulto para evitar la separación entre la madre y el hijo díscolo. Ahora el niño no tiene 10 años, sino 13, y sus padres están desesperados. El comportamiento del menor ha empeorado, y encima y a raíz de la sentencia, chantajea a sus progenitores cuando éstos le regañan, con un “que os meto presos”.
Sin entrar a valorar la catadura moral del muchacho, es obvio que de aquellos polvos vienen estos lodos. Aquella sentencia pudo hacerse de otra manera, pero no se hizo; aquel recurso del fiscal (uno de los pocos que plantean los fiscales de Jaén…), estimado por cierto, pudo interponerse en otro sentido, pero tampoco se hizo.
Ahora el profesor ya no verá más al muchacho sangrando por la nariz, ni el médico del centro de salud remitirá más partes al Juzgado, y no sólo porque Mª del Saliente y José Domingo tienen miedo a alzarle la voz al niño, no digamos ya a tocarle un pelo de la ropa, sino porque el niño lógicamente ha evolucionado a un “Ni-ni” total y absoluto, y ya no va a clase desde hace tiempo. Se limita a hacer el vago, a fumar y no aparecer por casa salvo para comer y dormir.
Ahora también, los padres han pedido a los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía que se hagan cargo del muchacho, porque ellos no pueden, y por la Junta se ha contestado que no, porque como el mal comportamiento crónico no es delito, ni está abandonado por sus progenitores, pues ya está… Y eso que no se busquen los padres otro problema con la Justicia por no “conseguir” -¿cómo?- que el niño vaya al colegio. De hecho me extraña que el Fiscal-Jefe de Jaén no haya dado ya órdenes de proceder contra estos padres, de nuevo.
Decía la madre de Sandra Palo, a propósito del “Rafita” (uno de los asesinos de su hija), que si tanto querían velar desde los Poderes Públicos por la reinserción del muchacho, que se lo llevara Caamaño a su casa. No sé cómo será de amplia la casa del Ministro de Justicia, pero podría llevarse a casa a unos pocos más, como el muchacho que nos ocupa, y educarles él y predicar con el ejemplo. O educarles quienes han dado lugar a este desaguisado, que –ya digo- se veía venir. Es más, se ve que empeorará. Y no precisamente por culpa de Mª del Saliente y José Domingo. Pero bueno, no hay problema. Ahí está la Fiscalía y la Audiencia Provincial, para castigar sin más si los padres pierden otro día los nervios… Sí, luego dicen que la culpa no es suya, que las leyes están así hechas por el Legislador, y hasta convencen a algunos cuando eso dicen. Lo que ya no dicen es que la misma ley que aplicaron a Mª Saliente, fue aplicada e interpretada por otros tribunales (como la Audiencia Provincial de Córdoba, Vizcaya y Barcelona) en sentido distinto y contrario al que padeció esta madre, que pudo y que debió haber sido absuelta. Entonces, no habría ocurrido lo que ahora ha pasado…

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